EL DIA AQUEL
Tanto que me tocaste para molestarme, hasta que llego el día de vengarme: Estabas en tu casa dentro de la habitacion sentada en la cama, entro para conversar y a ti te da por tocarme acomodado en sima de ti te escucho gimiendo y con unos movimientos como si lo estábamos haciendo, nunca nos quitamos la ropa pero sentí tu cuerpo estremeciendo y no lo podías negar porque en tus pantalones húmedo y en la cara se notaba cuando te estabas viniendo.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home